Educar desde el alma y el corazón

Afrontamos la educación y la crianza de nuestros hijos desde una mirada de exigencia y juicio. No escuchamos, no observamos, no sintonizamos. Y lo peor de todo es ni siquiera nos damos cuenta de ello. Sin embargo, para tender puentes de comunicación, entendimiento, conexión profunda y sobre todo amor incondicional, es necesario aprender a escuchar, apoyar y acompañar a nuestros hijos desde el corazón.